La basura en cifras

La basura en cifras

Probablemente no dediques mucho tiempo a pensar en la basura; aunque debas de llevarla al contenedor a menudo, la tiras y te olvidas de ella.

Ahora piensa que no eres la única persona que hace lo mismo con la basura. Imagina el país en el que vives, tu continente o incluso el mundo entero. Los datos afirman que cada familia española genera al año 459 kilos de basura y que cada familia norteamericana se deshace por término medio de 5 kilos de basura todos los días.

¿Dónde termina la basura tras ser depositada en el contenedor?

La mayor parte de ella se quema o es enterrada.

En el caso de que se queme, la basura se transporta a un horno de grandes dimensiones denominado incineradora. Una vez dentro de la esta, la basura se reduce a cenizas.

No obstante, lo más probable es que la basura acabe en un vertedero. Hace años los vertederos no eran más que grandes agujeros en el suelo que cuando estaban llenos de basura se tapaban con tierra para mantener alejados a ciertos animales. Hoy en día, los más modernos se conocen como vertederos controlados, aunque algunos no cumplen la legislación vigente. Siguen siendo grandes agujeros excavados en el suelo, pero revestidos de plástico para que la basura no entre en contacto con el fondo y los laterales, como si se tratase de enormes bolsas de basura.

El problema de los vertederos

En la actualidad, hay unos 2500 vertederos de este tipo solo en Estados Unidos, aunque son insuficientes para contener toda la basura generada; la mayoría se encuentran llenos y el resto lo estará dentro de poco. Eso significa que tenemos que encontrar otros lugares en los que depositar la basura, sin embargo, se precisa de un gran espacio para construir un vertedero (estos espacios podrían destinarse a cualquier otra finalidad que supongan un beneficio comunitario). El grave problema que planta la construcción de vertederos es su evidente impacto perjudicial para la salud (las lluvias, al mezclarse con la basura forman una sustancia tóxica que se filtra a la tierra y, en consecuencia, contamina el agua de acuíferos, por ejemplo), motivo por el que nadie desea tener una de estas instalaciones cerca de sus viviendas.

¿Y los hornos de incineración?

Parece ser que quemar la basura es la solución más limpia pero también plantea inconvenientes:

  • El mantenimiento de incineradoras tiene un coste muy elevado.
  • Al quemar la basura no nos deshacemos definitivamente de ella, aproximadamente dos tercios de la basura quemada se convierte en humo contaminante.
  • Generan grandes cantidades de ceniza tóxica que debe ser enterrada o almacenada en algún lugar.

Las soluciones

  • Comprar menos productos de un solo uso, es decir, reducir.
  • Fomentar el uso de productos de segunda mano. Esto no es otra cosa que reutilizar.
  • Reciclar todos aquellos residuos que puedan procesarse como es el caso del papel o el vidrio.

Estas tres soluciones juntas se denominan las «Tres erres».

Deja una respuesta

Cerrar menú

×
×

Carrito